Adelantar capital sobre lo programado. En México la mayoría de los créditos personales y de nómina permiten pagos anticipados sin penalización; las hipotecas a tasa fija a veces sí cobran comisión los primeros años. Léelo en el contrato antes de pagar 50 mil pesos por adelantado y descubrir que te cuesta 2 mil más.
Es tu derecho por ley, pero el detalle está en cómo se aplica. Un abono a capital reduce el saldo sobre el que se calculan los intereses futuros, así que entre más temprano lo hagas, más ahorras. Ejemplo: en un crédito de 100,000 a 36 meses, un abono extra de 20,000 en el mes 6 puede recortar cuatro o cinco mensualidades del final.
Antes de abonar, di explícitamente «a capital» — si no, algunos sistemas lo aplican como pago adelantado de mensualidades y no te ahorra interés. Y revisa el contrato: aunque la mayoría ya no cobra penalización por liquidar antes, unas pocas SOFOM todavía meten una comisión por pago anticipado. Pregúntalo antes de firmar.