Una calificación numérica entre 300 y 850 que predice qué tan probable es que pagues a tiempo. Buen score: 700 arriba. Para una tarjeta premium piden 720+. Para un hipotecario con buena tasa, 750+. El score no es estático: tres meses sin pagar puede tirarlo 80 puntos.

Mi Score es el número de 400 a 850 que Buró calcula a partir de tu comportamiento. Arriba de 700 te abre las mejores tasas; entre 600 y 700 calificas pero con CAT más alto; abajo de 600, las puertas bancarias se cierran y quedan sobre todo SOFOM.

Lo que más lo mueve: pagar puntual (es lo que más pesa), mantener la utilización de tu tarjeta abajo del 30% del límite, y no abrir muchos créditos de golpe. Un error típico es cancelar tu tarjeta más vieja «para limpiar» — le quitas antigüedad a tu historial y el score baja. Si tu score anda bajo, el mayor brinco casi siempre viene de bajar el saldo revolvente de la tarjeta.