El monto máximo que un banco te autoriza usar en la tarjeta. Se basa en tu ingreso comprobable, tu historial en el Buró y tu uso previo de crédito. Pedir aumento dentro de los primeros seis meses casi siempre se rechaza; después del año, con buen historial, lo otorgan en automático.

Dos sabores en México. La línea revolvente (tarjeta): dispones, pagas, se libera y vuelves a disponer, con interés solo sobre lo usado. La línea simple (crédito personal): te dan un monto de golpe y lo pagas en mensualidades fijas; una vez pagado, se cierra.

Un error caro: usar la línea revolvente como si fuera préstamo a plazo. Si compras un mueble de 15,000 en la tarjeta y lo pagas en abonitos con saldo revolvente, el CAT de 68% lo vuelve mucho más caro que un crédito personal al 40% para lo mismo. La tarjeta brilla en compras que liquidas dentro del periodo sin intereses; para montos que vas a diferir, casi siempre conviene un crédito a plazo.